miércoles, 26 de marzo de 2008

¿Por qué nos cuesta tanto hablar inglés?

Es el título de un reportaje publicado por Ana Pantaleoni en El País del pasado domingo, 22 de marzo, sobre el aprendizaje de inglés en España.

El reportaje despertó mucho interés a tenor de la participación en la sección de comentarios en el sitio web del periódico. Es indudable que el asunto de los idiomas es importante. Es una pena que el reportaje quede cojo a la hora de reflejar problema del tratamiento de los idiomas en el sitema educativo español y se centre en unos aspectos que, aunque son relevantes, están claramente sobredimensionados, mientras otros quedan sin tratamiento. Que los lectores juzguen, no queremos suplantar su buen juicio.

Es también cierto y doloroso que el periódico citado con ocasión de reportajes similares raramente se dirije a interlocutores de Escuelas Oficiales de Idiomas. No entendemos el porqué: ¿desconocimiento, indiferencia, menosprecio,...?

Es obvio y evidente que las Escuelas Oficiales de Idiomas, aunque no sólo enseñamos inglés, tenemos mucho que decir en el asunto, y en repetidas ocasiones nos hemos dirigido a ellos por carta, con comunicados, contactos telefónicos, etc. con igual resultado: absoluta indiferencia.

Frente a ese vacío indiferente sólo nos queda preguntar a la Redacción de Educación de ese periódico:

¿Por qué os cuesta tanto pulsar la realidad de algunos problemas?

Otros medios nos escuchan porque les interesa saber del descontento de más de 16.000 alumnos, profesores y ciudadanos que, sólo en la Comunidad de Madrid, se han dirigido por escrito al Defensor del Pueblo, al Ministerio de Educación y Ciencia y a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid planteando su descontento con los recientes desarrollos legislativos que degradan el Currículo de una institución casi centenaria.

Lamentamos que El País no se preste a escucharnos y lo queremos hacer patente aquí y en los foros en los que se nos acoja. Nuestra queja, como es obvio, no se plantea a favor o en contra de opción política alguna. Nuestra queja pretende llamar la atención de los ciudadanos sobre otro servicio público que se está viendo cercenado con la anuencia de unos y otros.

Continuará