lunes, 1 de noviembre de 2010

El Laberinto de la Enseñanza de Idiomas en España

Llevamos tiempo diciéndolo. Ahora también otros se van dando cuenta, aunque limitan el laberinto a la Universidad y al inglés.

" Las universidades españolas son conscientes de la importancia de fomentar entre sus estudiantes un segundo idioma, sobre todo el inglés, como un mínimo imprescindible tras su etapa de formación y su llegada al mundo laboral. El Gobierno, de hecho, ha establecido unos mínimos de acceso a algunas titulaciones como Maestro en Educación Infantil y Primaria o Máster de Profesorado de Secundaria. Además, en general, las universidades están estableciendo que los alumnos deben demostrar un nivel mínimo para conseguir graduarse en las carreras. Pero mientras en un campus se pide un nivel, en el de al lado piden otro y, además, lo que se entiende por un mismo nivel tampoco es lo mismo. Este es el panorama que dibuja un estudio impulsado por el British Council que se acaba de presentar y que se ha centrado, por supuesto, en el inglés."

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España es el país del laberinto, la redundancia y el solapamiento y así nos va.

Del laberinto, porque cada nivel educativo, cada comunidad, cada universidad, cada uno tiene su currículo y habla de que enseña lo mismo.

De la redundancia, porque se puede estudiar lo mismo en centros separados entre sí por unos cuantos kilómetros: esto es, multiplicamos esfuerzos en prestación de servicios para producir resultados mínimos.

Del solapamiento de servicios: porque en lugar de mirar a un objetivo único o unificado, concentramos la atención en las diferencias del entorno y del contexto educativo. Así, hay una enseñanza de inglés en la primaria, otra en la secundaria, otra en el bachillerato y otra en la universidad. Finalmente, hoy otra oferta que sirve para suplir a los que quedan fuera de las anteriores, pero que desde hace unos años es diferente en cada una de las Comunidades Autónomas de España.

Eso, desgradiadamente, respecto del inglés es una realidad que ya lleva decenas de años reclamando una solución sensata que mire al objetivo y se deje de otras zarandajas.

Afortunadamente no ocurre lo mismo respecto de otros muchos idiomas del mundo, que sólo se pueden aprender en un sitio público, no hablamos de las filologías.

Continuará